El ejemplar, al que se le nombró Esperanza, presentaba un estado crítico; incluso con la aplicación inmediata de maniobras de reanimación y atención especializada, no logró sobrevivir
Una tortuga laúd, una de las especies marinas más emblemáticas y amenazadas del planeta, perdió la vida el 26 de diciembre luego de ser hallada con heridas profundas en la cabeza y el caparazón en aguas de Puerto Vallarta.
De acuerdo con la asociación civil Gicoff, las lesiones habrían sido ocasionadas por el impacto con una embarcación menor, lo que derivó en un desenlace fatal pese a los esfuerzos por salvarla.
El rescate movilizó a un amplio operativo interinstitucional en el que participaron especialistas de Gicoff, elementos del Área de Rescate Acuático, la Dirección de Medio Ambiente Municipal, la Secretaría de Marina y la Profepa.
El ejemplar, al que se le nombró Esperanza, presentaba un estado crítico; incluso con la aplicación inmediata de maniobras de reanimación y atención especializada, no logró sobrevivir.
Su enorme tamaño, más de 400 kilogramos y cerca de dos metros de largo, obligó a la participación de al menos 20 personas para su traslado en tierra.
La noticia causó profunda indignación entre ambientalistas y defensores de la fauna, especialmente tras confirmarse en la necropsia que la tortuga estaba en etapa reproductiva y llevaba consigo mil 43 huevos en desarrollo, lo que apunta a que pretendía anidar en playas de la región, donde sólo se han documentado cuatro eventos de este tipo en 16 años.
Gicoff subrayó que estos incidentes van en aumento y responden a la falta de regulación y conciencia en la navegación marítima, por lo que reiteró su llamado a denunciar embarcaciones que circulen a exceso de velocidad y cualquier colisión con fauna marina.
FOTO CORTESÍA DE GICOFF

